Mis poemas

RECUERDOS DE NIÑEZ

Esos recuerdos de niñez,

esas historias de mi abuela,

esos viajes al pueblo infinitos,

esas meriendas de leche y galletas.

Ese olor a Nenuco y talco,

esos sofás de escay rojo,

esas partidas de cartas,

ese olor a lavanda.

Esas ganas de ver dibujos un sábado por la mañana,

ese churro, media manga, manga entera,

esas vecinas que te miran por la escalera.

Ese olor a piscina en verano,

esas notas de un acordeón cualquiera,

esas papas fritas en el césped,

ese papel pintado en las paredes.

Esas visitas a parientes,

esos pan y quesito en los recreos,

esas locas vueltas en bici,

ese hornazo en la romería.

Esos largos viajes en metro,

esas partidas al parchís,

esa Semana Santa taruga,

esa trompeta hablando sola,

ese olor a incienso y vela.

Esas gambas del Liborio,

esos pellizcos en los mofletes,

esas cintas de cassette,

ese Espinete al volver del cole.

Esa espera al ratón de madrugada,

ese olor a cocido dominguero,

esas berenjenas en la Blanca.

Ese sonido de una maquina de coser,

esas tardes de costura las tres,

ese sonido del afilador, chiflando.

Esos besos asfixiantes,

esas ganas de Eurovisión,

esos ¡niñaaaa a comer ya!,

esas sonrisas de la gente al pasear.

Esos anuncios que aprendías sin parar,

esas miradas a la lejanía de un cristal,

ese butanero al despertar.

Esas perrunas de la abuela,

esos olores a estufa vieja,

esas sevillanas en el pasillo,

ese beso fugaz, perdido.

Esa fuerza de una mano para sostenerte,

ese olor a zz por la mañana temprano,

esas notitas escondidas que iban de mano en mano.

Esos cines, cinexin en blanco y negro,

ese Venecia huevos fritos por la calle 24,

esas eternas noches de verano.

Ese sonido de votar pelotas,

esas siestas cazando moscas,

esos lazos en el pelo,

esas largas despedidas.

Ese oso confesor a tu medida,

esas conchas en la playa,

ese cantar con palmas en la ventana.

Esa mantequilla con azúcar,

esos vestidos con volantes,

esas noches en familia con el 1,2,3 delante.

Esos personajes de tus series,

esa hucha de comunión en un estante,

esos helados de una máquina,

esas nubes congeladas.

Esos patios de flores,

esas barriguitas de colores,

esos nervios la noche de reyes,

esos canarios cantando.

Esas cosas que ya no están,

esos años que ya no volverán,

ese recuerdo que siempre perdurará…

Mi morena recuerdos de niñez en los coches de choque
Mi morena recuerdos de niñez sofá rojo
Mi morena recuerdos de niñez Pozoblanco
Mi morena recuerdos de niñez Alhambra con mamá
Mi morena recuerdos de niñez en la cama
Mi morena recuerdos de niñez parchís
Mi morena recuerdos de niñez en la piscina de Pozoblanco
Mi morena recuerdos de niñez foto puzzle

Esos recuerdos de niñez.

-Que la Luna os sonría-

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